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Pablo Moyano cargó contra Marcos Galperín y advirtió que cuando vuelva el peronismo, los empresarios «la van a pagar»
El dirigente sindical de Camioneros, Pablo Moyano, arremetió este lunes contra los empresarios que, según él, «provocan» y «se jactan cada vez que despiden trabajadores». Moyano les advirtió: «Cuando vuelva el peronismo, la van a pagar».

En una entrevista radial, calificó a Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, como «el más millonario y más garca» del empresariado argentino, y sostuvo que los empresarios «están agrandados» gracias a las políticas del Gobierno nacional.
«Organizás una asamblea y hay un patrullero en la esquina o te llenan de escribanos. Esto fue posible gracias a los traidores gobernadores que llegan con los votos de los laburantes, pero después aprobaron la reforma laboral», denunció Moyano.
Además, ratificó: «Cuando vuelva el peronismo, todos estos que están provocando siempre a los trabajadores la van a pagar».
Por otro lado, cuestionó al propio peronismo y advirtió que si no se resuelve la interna, el oficialismo volverá a imponerse en las elecciones del próximo año.
«¿Dónde está el peronismo? Seguimos discutiendo si Máximo, Cristina, Massa o Kicillof, mientras la gente se muere de hambre, a los viejos los reprimen, no hay recursos para las universidades ni para la salud pública», lamentó en Futurock.
Señaló que el peronismo permanece atrapado en una interna «que no le sirve a la gente» y cuestionó: «¿Qué le ofrecemos al trabajador?».
En ese marco, pidió «un gran debate con todas las partes» del peronismo, advirtiendo que, de no producirse, «siempre va a ser lo mismo: estamos en la calle, nos reprimen, nos detienen y los de afuera, tres meses antes de la elección, vienen a buscarte».
El dirigente sindical también criticó al Gobierno nacional por el estado de las rutas y aseguró que «se roban el dinero que se recauda del impuesto a los combustibles, el cual debería destinarse a su reparación».
En relación al escándalo protagonizado por su hermano Facundo Moyano la semana pasada —cuando su novia, Candela Arizaga, fue vista corriendo de madrugada por la Avenida Libertador—, Pablo Moyano decidió esta vez no responder sobre el episodio y cortó la comunicación.
Sin embargo, días atrás había abordado el tema con ironía para intentar evitar profundizar en el asunto. «Estamos defendiendo la tierra, los puestos de trabajo, que lo defina la Justicia», respondió incómodo cuando le preguntaron por Facundo. Al insistirle durante una marcha sobre el episodio tras el que su hermano estuvo algunas horas detenido, contestó: «Encima mi hijo se llama Facundo Moyano. Yo hablo todos los días con Facundo Moyano, mi hijo. Con Facu (por su hermano) hace rato que no hablo», y continuó su camino sin detenerse.